Cruzando la Cordillera. La frontera argentino-chilena como espacio social (Bandieri, Susana)

Título: Cruzando la Cordillera. La frontera argentino-chilena como espacio social.
Autor: Bandieri, Susana (Coordinadora)
Edición: Centro de Estudios de Historia Regional (CEHIR), Fac. de Humanidades, U.N.Comahue
Lugar: Neuquén
Fecha: 2001
Extensión: 486 páginas
Repositorio: Biblioteca del Instituto de Estudios Socio-Históricos (BIESH)
Descriptores: FRONTERAS – REGION – INDIGENAS – CHILE – ARGENTINA
Diagnóstico Técnico Morfológico: Libro
Categoría: Investigación
Disciplina: Historia
Recopilador: Claudia Salomón Tarquini
RESUMEN:
Esta obra es una compilación de trabajos que fueron presentados como ponencias en los simposios organizados en el 3er Encuentro Argentino-Chileno de Estudios Históricos (Buenos Aires, abril de 1999) y en las VII Jornadas Interescuelas-Departamentos de Historia (Neuquén, septiembre de 1999). El libro está organizado en tres secciones: la primera -Conflictos y convivencias en tiempos de cambio- recoge las contribuciones de Gladys Varela y Carla Manara (que analizan la incidencia de los procesos emancipadores de Chile y Argentina sobre el comportameinto de los sujetos que habitaban el espacio fronterizo surandino), de Martha Bechis (que efectúa un estudio sobre la organización sociopolítica del mundo indígena en el período 1814-1818), y de Daniel Villar y Juan Francisco Jiménez (en un estudio sobre los conflictos intertribales en relación con la llamada “Guerra a Muerte” en el período 1823-1826).
El segundo tramo del libro -Fronteras y sujetos fronterizos: imágenes y estereotipos- está constituido por los trabajos de Jorge Pinto Rodríguez (sobre el proceso de estereotipación del mapuche en Chile a través de un recorrido de las distintas imágenes desde mediados del siglo XVI hasta 1900), de Diego Escolar (que estudia en el Calingasta actual la pervivencia de sentidos de pertenencia identitaria indígenas y de revalorización de lazos históricos con Chile), de María Teresa Luiz y Mónika Schillat (que estudian el imaginario fronterizo en Patagonia austral) y Pablo Lacoste (que a través del análisis de mapas y textos describe los intentos -por parte de los estados tanto argentino como chileno- de construir la visión del otro como un país expansionista y agresor).
En la sección -Circulación de hombres y bienes: dinámica fronteriza e integración regional- se recogen trabajos relacioandos con las distintas dinámicas de los espacios regionales fronterizos. Así, Viviana Conti efectúa un estudio sobre las articulaciones mercantiles de Salta con las áreas del Pacífico y del Atlántico, demostrando la pervivencia en el noroeste arentino, de los lazos mercantiles y sociales con los mercados peruano, boliviano y del norte de Chile; José Antonio Gonzalez Pizarro efectúa una periodización general de las relaciones entre el noroeste argentino y el norte chileno teniendo en cuenta las etapas colonial, republicana, de formación del Estado-nación, en la segunda posguerra y en la integración binacional de la actualidad, mientras que Gabriela Olivera muestra los efectos que tuvo la obligada reorientación mercantil hacia el mercado nacional en los años ’30 sobre la estructura agraria de los Llanos de La Rioja. En la misma sección, Marcela Debener estudia las formas que va adoptando el proceso de articulación económica entre el sur de la provincia de Mendoza y norte de la de Neuquén entre mediados del siglo XIX y la década de 1930, Susana Bandieri analiza las políticas estatales aplicadas con relación al comercio fronterizo de ganado en particular sobre Neuquén, y en el siguiente artículo, la misma autora junto a Graciela Blanco, dan cuenta de la importancia que tuvieron en el territorio de Neuquén las inversiones de capitales chilenos en las primeras décadas del siglo XIX; mientras que los circuitos económicos en el área occidental de Río Negro y Chubut, son el tema abordado por María Marta Novella y Debora Finkelstein quienes demuestran la existencia de circuitos económicos de larga duración relacionados con los movimientos de los grupos indígenas en forma previa a la pérdida de su autonomía. Susana Torres, por su parte, hace hincapié en aspectos demográficos -aborda en particular las características del flujo migratorio chileno, en la primera mitad del siglo XX, hacia los centros urbanos de Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y Ushuaia con especial énfasis en los comportamientos matrimoniales; y Mateo Martinic demuestra la existencia de una integración económica entre los territorios de Santa Cruz, Tierra del Fuego y Magallanes que se observa desde 1885 y se prolonga hasta mediados de la década de 1920.
El interés y la importancia de esta obra está expresada en su mismo título. Se trata de abordar distintos problemas relativos a la fontera argentino-chilena como espacio social, con el objetivo de relativizar la efectividad de los intentos disciplinadores de los estados nacionales argentino y chileno en las últimas décadas del silo XIX y primeras del XX.

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