La clase dominante en Argentina. Formación y características (Sábato, Jorge)

Título: La clase dominante en Argentina. Formación y características
Autor: Sábato, Jorge
Autor institucional: CISEA (Centro de Investigaciones Sociales sobre el Estado y la Administración).
Editor: Imago Mundi.
Lugar: Buenos Aires.
Fecha: 1991.
Extensión: 280 páginas.
Repositorio: Departamento de Historia-Fac. Cs. Humanas (DH-FCH)
Descriptores: CLASE DOMINANTE – TIERRA – COMERCIO – FINANZAS
Diagnóstico técnico-morfológico: libro.
Categoría: investigación.
Disciplina: Historia.
Recopilador: Pablo Bertone & Analía Fernandez
RESUMEN:
Cuando se compara a Argentina con otros países sorprende cómo se estancó su economía y se deterioraron las relaciones sociales y políticas.
¿Qué pasó en la Argentina ¿ Por qué se produjo ese estancamiento y ese deterioro?
Cada corriente historiográfica intentó darle una explicación diferente. Una de ellas consideró la concentración de la propiedad territorial como un obstáculo para “el progreso”, enjuiciaba las formas imperantes de tenencia de la tierra como uno de los mayores males que aquejaban a los países latinoamericanos. Asociado a la tenencia de la tierra se presenta el tema de la clase terrateniente la cual, según la misma postura denota una economía de características señoriales, anudada al pasado obstaculizando el desarrollo capitalista autónomo.
La mayor parte de los trabajos de uso frecuente en la historiografía argentina ubican en los años 1870/1880 el inicio de un proceso que forma la Argentina moderna y que respondía a dos condiciones: uno de carácter externo, estaba dado por la expansión del capitalismo industrial en Europa que provocó una demanda de alimentos y materias primas; el segundo alude a las condiciones internas de la Argentina, entre ellas se encuentran las ventajas comparativas ofrecidas por la pampa húmeda para producir las materias primas y los alimentos de demanda creciente en Europa.
La tesis comúnmente aceptada es que la clase terrateniente no solo es la principal beneficiaria sino la conductora de casi todos esos procesos, en especial de los ocurridos a partir de 1880.
La propuesta de Sábato reside en considerar que junto a la cuestión de la tierra, las actividades comerciales y financieras constituyen la clave de la consolidación de la clase dominante en la Argentina a fines del siglo pasado.
Contrariamente a lo que sostiene la postura tradicional, respecto a que esta clase era estática, que frenaba el crecimiento, Sábato sostiene que su adaptabilidad ante los cambios era muy grande, si se considera que las materias primas requeridas por el centro fueron cambiando a través de los años (cuero, tasajo, lana, carne, cereal) y como ellos se fueron adaptando.
No todos los sectores empresarios habrían estado en condiciones de plegarse a las cambiantes exigencias impuestas por las nuevas condiciones. Un pequeño sector gracias a la naturaleza de sus actividades y a la diversificación de sus capitales habría logrado ubicarse en el vértice superior de la economía.
Las dudas frente a la hipótesis de los puros terratenientes como clase dominante aparece, según Sábato, cuando analizamos el origen de muchas fortunas argentinas contemporáneas a través de las biografías de sus figuras más importantes (a las que dedica una parte del libro), como las de Santamarina, Devoto, Tornquist, Mihanovich, etc y comprobamos que el comercio ha favorecido procesos de acumulación que se transformaban en fuentes de poder.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s